Panorama

Internacional

En sus proyecciones de julio, el FMI anticipó que la inflación general mundial aumentará de 4.1% en 2025 a 4.7% en 2026, para luego moderarse a 3.9% en 2027. Lo anterior obedece principalmente a los precios de la energía y los alimentos: al 31 de agosto de 2026, el Petróleo Brent cotizó en USD$ 93 por barril, cerca de USD$ 25 por encima de su nivel de hace un año, ante las restricciones al tránsito por el Estrecho de Ormuz, derivadas de conflictos geopolíticos. Con ello, el proceso de desinflación global se ha detenido.

En paralelo, el FMI proyectó un crecimiento mundial de 3.0% en 2026 y de 3.4% en 2027, con riesgos descritos como más equilibrados que en su reporte de abril. No obstante, persisten los riesgos asociados a un recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y a posibles correcciones en los mercados financieros.

Por su parte, en su último anuncio de política monetaria, el pasado 29 de julio, la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo el rango objetivo de la tasa de fondos federales en 3.50% – 3.75%, con tres votos a favor de un alza, ante una inflación subyacente que no cede. Con ello, el ciclo global de relajamiento monetario se detiene y las condiciones de financiamiento externo se endurecen.


Nacional

El PIB de México creció 1.9% anual y 1.4% trimestral durante el 2T26, acumulando un avance de 1.2% en el primer semestre de 2026 vs. el mismo periodo de 2025. El impulso provino principalmente de cuatro sectores: comercio al por menor, servicios inmobiliarios, comercio al por mayor y la industria de la construcción. El Indicador Global de la Actividad Económica retrocedió 0.1% mensual en junio, su segundo descenso consecutivo, por lo que se anticipa una segunda mitad del año más retadora.

La inflación anual se ubicó en 3.26% en la primera quincena de agosto, desde 3.12% en julio, con un componente subyacente de 3.93%. El repunte se concentró en servicios (4.34%) y en los rubros asociados al regreso a clases, mientras que el peso, cotizado por debajo de las 17 unidades por dólar (su mejor nivel desde mayo de 2024), contiene el costo de los insumos de construcción importados.

Banxico mantuvo el 6 de agosto su tasa objetivo en 6.50%, por unanimidad, tras concluir en mayo el ciclo de recortes iniciado en 2024. La decisión responde a la persistencia de la inflación de servicios y ubica el costo del crédito hipotecario y del financiamiento a la construcción en niveles estables, aunque altos.


Sectorial

El Índice SHF de Precios de la Vivienda aumentó 7.3% anual en el 2T26 y 7.9% en el primer semestre, encabezado por el segmento económico-social, con 10%. El alza, superior al doble de la inflación general, coincide con una tasa hipotecaria promedio de 11.42% en el trimestre, según Banxico, y con un empleo formal que creció apenas 1.4% anual a junio, según datos del IMSS, lo que presiona la asequibilidad del segmento de entrada.

Los créditos del Infonavit para la adquisición de vivienda nueva en Quintana Roo aumentaron 17.0% de enero a abril de 2026, mientras que los de la banca comercial disminuyeron 9.5%. La divergencia responde a aspectos como el Modelo T100 del Infonavit, que redujo el umbral de precalificación de 1,080 a 100 puntos, y al Programa Vivienda para el Bienestar.

En Quintana Roo, la vivienda se apreció 11.5% anual durante el 2T26, el segundo mayor incremento del país después de Tamaulipas (11.8%) y 4.2 puntos porcentuales por encima del promedio nacional. El diferencial confirma a la entidad entre los mercados con mayor formación de precio del país, en un contexto de demanda sostenida en las plazas turísticas del Caribe mexicano.